En nuestro barrio, con acceso desde la calle del Humilladero, hay un estrecho callejón que servía de acceso a los corrales de dos casas con puerta de entrada en la pequeña plazuela existente en la calle de Cantarranas.
Ese callejón se encuentra lleno de desperdicios de todo tipo, por ejemplo, ropa vieja, cristales, clavos de hierro... que allí se han ido arrojando.
Como dicho callejón es de dominio público, lo mismo que cualquier otra calle del pueblo, debe procederse a limpiarlo y a vigilar para que no vuelvan a arrojarse más restos en dicho lugar.
Somos conscientes de que no es tarea fácil, pues las muestras de falta de civismo en este y en otros aspectos es conocida por todos los vecinos. A pesar de ello, es necesario proceder a la limpieza del lugar, por salubridad y ornato públicos.

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