Llama la atención estos días del verano, por su espectacular floración, en color rosa, un ejemplar de adelfa que desde hace 27 años crece en una zona ajardinada de la calle Remondo, a la izquierda de la calle Revilla, según se va al cementerio por la Cruz de los Caídos.
Se encuentra frente a la casa de Raquel Fernández y César Martínez. En el año 1999, recién estrenada la vivienda, fue la madre de Raquel, Angelines Gómez, la que tuvo el detalle de comprar un pequeño tiesto, con una planta de adelfa, en el mercadillo de Pedrajas, que entonces se celebraba en la Plazuela de la Iglesia, para ponerlo a la puerta de la casa de su hija, ella misma, con sus propias manos. Le gustaban muchos las adelfas, decía que eran muy bonitas.
El arbusto fue creciendo y creciendo hasta convertirse en un ejemplar digno de admiración, por su porte y colorido, según cuentan todas las personas que pasan por allí. Raquel y César lo podan un poco y abrazan con una cuerda sus numerosas ramas para que no se abran mucho y permanezcan recogidas. Y no la riegan, no es necesario, pues se trata de una planta adaptada a sobrevivir en terrenos secos.
Estos sencillos cuidados constituyen un ejemplo de cómo todos los vecinos, cada uno en la medida de sus posibilidades, podemos colaborar en hacer de nuestro pueblo un lugar más agradable para vivir. Seguro que muchos de vosotros ya lo estáis haciendo.























