A las once de la mañana, con tiempo soleado, ha tenido lugar el segundo encierro de las fiestas. Tres han sido los novillos en salir a la calle, uno tras de otro, cada poco tiempo, al estilo de la villa. Finalmente, después de tres o cuatro vueltas, se han soltado los cabestros para recogerlos. Los novillos han salido muy veloces y ham acometido con fuerza en las talanqueras. Al acabar, la gente esperaba que soltaran alguno más, en la plaza, pero no ha sido así, tampoco figuraba en el programa.
A las doce, en el centro de la Plaza Mayor, fiesta de la espuma, para los niños pequeños, con ropa seca para cambiarlos sus padres, nada más salir del baño, no sea que cogieran un resfriado. A la sombra, mucha gente tomando el aperitivo, lo mismo que en los demás bares de la zona centro. Amenizando el vermut, la charanga La Gaveta.
Por la tarde, el café concierto y luego la primera novillada del certamen El Piñón de España. Ha estado regular -nos han dicho. Lástima que los toreros hayan fallado con la espada.
Por la noche, a las once y media, encierro nocturno. Mucha afluencia de público en el recorrido, se notaba que era sábado. Han soltado otros tres novillos, que no se han acercado mucho a las talanqueras. Lo mejor, la carrera final, para regresar definitivamente al coso taurino, con muchos corredores jóvenes por delante de los novillos y de los bueyes. A la hora de concluir esta sencilla crónica llegan hasta casa los sones de la orquesta La Travesía.
FOTOGRAFÍAS DE LA JORNADA
EL ENCIERRO
































































