Los muros de la antigua iglesia de san Pedro de Alcazarén, con su espléndido ábside de estilo románico mudéjar, acogieron ayer sábado, al caer la tarde, un concierto conjunto de dos coros femeninos: el de la asociación de jubilados “Pino albar” de dicha villa y el del Centro de Día de Pedrajas, bajo la dirección, guitarra en mano, de su directora, Camino Bustamante.
Antes de seguir adelante con esta crónica, conviene destacar la presencia, entre tantas voces femeninas, de una masculina, la de Carlos Davalillo, vecino de Pedrajas. Y es que por más que se nos anime a los hombres a participar en ciertas actividades, no acabamos de dar un paso al frente.
El tiempo acompañó, pues no estamos padeciendo ya la ola de calor de hace unos días y se estaba muy a gusto en un escenario cargado de historia, viendo y oyendo cómo machaban el ajo las cigüeñas en lo alto de la torre.
Y vamos con el repertorio, que estuvo formado por canciones tradicionales, de corte popular, unidas a otras, no tan antiguas, que en algún momento han estado de moda. Por ejemplo, la canción Los amigos, la de la Dolores de Calatayud, alguna habanera, la canción del emigrante, de Juanito Valderrama… y otras que ya no recordamos para mencionarlas.
Y como colofón a este acto de hermanamiento entre pueblos vecinos, la jota del Caño, con música y letra de la alcazareña Paula Puentes, cantada por las mujeres de Alcazarén, a modo de homenaje y recuerdo.
IMÁGENES DE LA ACTUACIÓN
Prestad atención a las labores en ladrillo del arte románico mudéjar propio de nuestra tierra
