domingo, 24 de mayo de 2026

ENCUENTRO DE BANDAS DE MÚSICA

AGUILAR DE CAMPOO Y PEDRAJAS

Ayer sábado, 23 de mayo, por la tarde, la Banda de Música de la asociación Perindola de nuestra villa recibió la visita de la Banda de Música de Aguilar de Campoo, villa situada en la montaña palentina, de unos siete mil habitantes, conocida por la industria galletera, sí, pero además por su gran riqueza en arte y naturaleza.

El nexo de unión entre ambos municipios, que ha posibilitado este encuentro, es Alberto Lorenzo Muñoz, un joven pedrajero, profesor en la localidad montañesa y miembro de ambas agrupaciones musicales, como tuvimos ocasión de comprobar ayer en los actos que pasamos a relatar.

La expedición aguilarense viajó hasta tierras pinariegas ayer por la mañana, dedicando esas primeras horas de su estancia a conocer un poco nuestro pueblo, con visita al entorno natural de Sacedón incluida, según nos han referido. Por la tarde, a las seis y media, ambas bandas se encontraron en la plaza Mayor de nuestra villa para iniciar un pasacalles hasta la Plaza de Toros pasando por la plazuela de la iglesia, ronda de Santa Ana y calle del Alamar. Hacía calor todavía a esa hora, en estos primeros días de un verano anticipado. En primer lugar, partió la agrupación musical pedrajera, dirigida por el maestro Ismael Clary Capellán. Al cabo de un rato, la banda invitada, bajo la dirección del maestro Alfredo Méndez Roca.

Quizás por ese calor elevado, tal vez por otras razones, no había muchos espectadores en el coso taurino. Y esto nos sorprendió. El escenario se había dispuesto sobre el albero, en la parte del norte, mirando a la puerta grande. Ante él, dos grupos de sillas separadas por un pasillo central. A un lado, al pie del palco presidencia, otra agrupación de sillas para que se sentaran los componentes de una banda mientras actuaba la otra. En el graderío, a la sombra, más espectadores.

Los músicos pedrajeros formaron pasillo en la calle, a la entrada de la plaza, para recibir, entre aplausos, a la banda invitada. Después llegaron los preparativos. Los invitados desfilaron con uniforme de chaqueta, además de color negro, y hacía mucho calor, ya lo hemos destacado. Tocaba desprenderse de ella… y preparar los instrumentos en el escenario, todavía en parte bañado por el sol. Era curioso contemplar esas chaquetas negras colocadas sobre el rojo vivo de las tablas del ruedo. Y sobre el estribo, algunos instrumentos musicales, carpetas con los pentagramas… y botellitas de agua. Menos mal que las nubes de las tormentas que se nos iban acercando poblaron el cielo y el calor se atenuó poco a poco, sin llegar a llover.

El programa de la actuación se hallaba impreso en unos grandes carteles colocadas a la entrada y podréis conocerlo por una de las imágenes que ilustran este reportaje. De la presentación del acto se encargo Ana María Herrero González, teniente de alcalde de nuestro Ayuntamiento, haciendo una reseña de la historia de las dos agrupaciones. En primer lugar, actuó la banda invitada; después la agrupación local. Finalmente, las dos bandas, formadas sobre el albero, en la zona de los toriles, interpretaron juntas un par de piezas, la última un bonito pasodoble, composición que mejor caracteriza a estas agrupaciones musicales. Antes, como recuerdo de la visita, el director de la banda de música local entregó una placa conmemorativa al director visitante. La jornada concluyó con una cena de confraternidad en un establecimiento hostelero de nuestra localidad. 

Dentro de un mes, el 20 de junio, un encuentro semejante tendrá lugar en la villa montañesa de Aguilar de Campoo.

GALERÍA FOTOGRÁFICA