miércoles, 1 de abril de 2015

AGRADECIMIENTO

Desde las páginas de "Pedrajas.net" queremos expresar nuestro agradecimiento a todos cuantos han participado, de alguna manera,  en los homenajes que estos días se han rendido a Balbina, con motivo de haber alcanzado los 100 años de edad.

-A todo el pueblo de Pedrajas de San Esteban, que hace 70 años acogió a Isidro y Balbina con cariño, y que hoy, representado por su alcalde, Sergio Ledo, acompañado de la concejala Teresa Sanz, ha ofrecido a Balbina un  homenaje como reconocimiento a su dilatada actividad.

-A la parroquia de San Esteban Protomártir, representada por don Domingo, que en la mañana del 31 de marzo nos ofició una emotiva  misa, con felicitación incluida.

-A la Congregación de Marta y María de la Residencia “Hogar Betania”, representada por la madre, hermanas y resto de personal, por su desvelo y colaboración en todos los actos del homenaje.

-A Bea, con su equipo de voluntarias en la Unidad de Prevención del Centro de Día, acompañada por su grupo de Personas Mayores de 80 años, por el bonito homenaje que nos ofrecieron el pasado día 27.

-A la Asociación de Jubilados y Pensionistas “Río Eresma”, por el reconocimiento efectuado el pasado día 27 de marzo a la primera asociada que ha alcanzado los 100 años.

-Queremos también, expresar nuestro agradecimiento a los familiares, amigos y vecinos de Pedrajas de San Esteban, tanto a los que nos han acompañado como, a todos aquellos, que por diversos motivos, laborales, de distancia, etc., no han podido hacerlo. Sabemos que su corazón estaba con nosotros.

-A Teresa González Lozano, por su emotiva nota publicada el pasado día 30 en "Pedrajas.net".

-A Cruz Catalina corresponsal de "El Norte de Castilla" y al diario "El Adelantado de Segovia" por las reseñas de los actos que han publicado en sus rotativos.

- Y cómo no, a Carlos Arranz Santos, por el esfuerzo informativo  que ha desarrollado no solo para mantenernos informados al instante, sino también por haber sido el alma mater de la organización.  Gracias, Carlos, de todo corazón.

Un abrazo para todos.

Familia López Barbero.

FELIZ CUMPLEAÑOS, ABUELA

Hace ya un tiempo que mi abuela Lorenza se fue al cielo. Recuerdo que a mis hijos pequeños les dije que ella se fue porque tenía que “tejer escarpines para los angelitos”. Ella también es un ángel y de vez en cuando se da una vueltita por aquí y me acaricia la cara.

“¡Que me voy a la compra!….. ¿quieres que te traiga algo?”, decía cuando pasaba por mi casa camino al mercado, cuando éramos vecinas.

Todavía siento el riquísimo olor de los garbanzos con bacalao que preparaba para Pascua y de veras que extraño sus exquisitos bollos dulces “pellizcados” y con azúcar por encima.

De su casa recuerdo salir corriendo a la calle para ver pasar el tren cuando escuchábamos el silbato, la rayuela dibujada con tiza en la vereda y las partidas de  generala hasta muy tarde.

“Chiquiticos”y “cacharros” (de la cocina)  son solo algunas de las palabras que cuando las escucho, me hacen recordarla.

Tuve la suerte viajar a España hace tres años, junto con mi madre “Maritere”, mi hermana Mónica y mi hijo Gonzalo, y de  todos los momentos que pasé junto a esa hermosa familia que está allí, sin duda el que más me impactó fue el día que vi a Balbina. 

Su lento caminar, sus ojitos serenos y la dulzura con la que cantó las mismas coplas que escuché de su hermana Lorenza, hicieron que me enamorara inmediatamente de ella... ¡hasta pedí permiso para decirle abuela!

Le pido a Dios que bendiga a Balbina y a la hermosa familia que la acompaña.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ABUELA!

Sandra Collado Martín.
Salta, Argentina, 28 de marzo de 2015.

HOMENAJE A BALBINA

CON MOTIVO DEL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO


El último día del mes de marzo en nuestra villa ha tenido como feliz protagonista a la señora Balbina Barbero, que hoy cumple cien años de vida.

POR LA MAÑANA, MISA

Por la mañana, a las doce y media, se ha celebrado misa en la Residencia “Hogar Betania”, con asistencia de las hermanas de Marta y María, residentes, familiares, amigos de Balbina y vecinos del pueblo en general. En la homilía, don Domingo ha felicitado a Balbina por tan importante conmemoración y ha hecho una llamada a manifestar externamente, con gestos y palabras, el cariño que sentimos por nuestros familiares más cercanos, especialmente con nuestros padres.






Al final del acto se le ha cantado a Balbina la canción infantil “Feliz, feliz en tu día, amiguita, que Dios te bendiga y que cumplas muchos más…” Antes de llegar a estas últimas palabras, don Domingo ha hablado diciendo algo así como que seguir cumpliendo años sí, pero ahora poco a poco. Concluida la misa, y también antes, lógicamente, todo los presentes a felicitar personalmente a Balbina.


 
 Balbina con dos de sus sobrinos.

POR LA TARDE, HOMENAJE DEL PUEBLO

Por la tarde, poco después de las cinco, el pueblo de Pedrajas, representado por su alcalde, Sergio Ledo, y la concejala Teresa Sanz, ha rendido homenaje a una nueva centenaria, con unas palabras de reconocimiento por tanta actividad como ha desplegado a lo largo de tan extensa vida y con la entrega de un ramo de flores y una placa conmemorativa. 







Balbina, acompañada por sus hijos, ha agradecido el homenaje del Ayuntamiento, la colaboración de las hermanas de la Residencia y la presencia de todas las personas que se habían acercado a felicitarla y hacerle compañía en tan emotivo acto. Seguidamente, se han proyectado en una pantalla diversas fotografías, antiguas y modernas, que han servido para trazar una breve biografía de Balbina y su familia en estos cien años de vida.

Un cumpleaños tan especial bien merecía unos pasteles y pastas de calidad, a los que ha invitado gustosamente la familia. De nuevo, todos los presentes a felicitar a Balbina y a charlar un rato, unos con otros. A última hora, casi las ocho de la tarde, se ha acercado por la Residencia Alfonso González “Tarrita” y ha colocado la guinda al pastel de la celebración cantando: primero una canción a la Virgen de Sacedón (Oye mi voz), luego una de las canciones preferidas de Balbina (Los campanilleros). De ahí que Balbina, y otras personas del corro, le hayan acompañado.




¡Señora Balbina, muchas felicidades!

martes, 31 de marzo de 2015

THE FUNAMVIOLISTAS

MAÑANA, MIÉRCOLES, 1 DE ABRIL, EN PEDRAJAS

El miércoles 1 de abril, a las 21.00h, el Auditorio del Centro de Cultura “Eloy Arribas” de Pedrajas de San Esteban, abre de nuevo su programación con un cartel de auténtico lujo: THE FUNAMVIOLISTAS, premio MAX de las artes escénicas al Mejor espectáculo revelación 2014, además del Premio Talent de Madrid, al Mejor espectáculo de música y el de Mejor espectáculo de sala, en la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo.  



Ana Hernández, Mayte Olmedilla y Lila Horovitz forman este trío de artistas integrales que apuestan a trascender sus propios límites e interpretar desde el gesto, la música, la danza, el canto y la poesía visual para no dejar indiferente a nadie. 

The Funamviolistas sorprende, emociona y divierte a todos los públicos, un espectáculo muy especial que tiene un mensaje muy esperanzador, ya que relata la propia historia de sus protagonistas, “un despido” les convirtió en actrices y bailarinas además de músicas. Lo que empezó tras una situación «traumática», les ha abierto una nueva y gozosa vía sobre el escenario. 

Desde el Ayuntamiento y desde su Área de Cultura, queremos animar a los vecinos y vecinas de Pedrajas, y al público en general, a que acudan al teatro, se acerquen para ver este sencillo pero gran espectáculo en directo. 

Recordamos, precio entrada anticipada: 10€; en taquilla: 12€; menores de 8 años: 8€, y además si nos facilitas tus datos personales tendrás 1€ de descuento más. 

Teléfono para más información y reservas de entradas 983625013.

¡Vente, estamos seguros de que vas a disfrutar…!

Área de Cultura del Ayuntamiento de Pedrajas.

BALBINA BARBERO, 100 AÑOS

BALBINA BARBERO GIL


Cien años de vida
1915-2015
Pedrajas de San Esteban, 31 de marzo de 2015

1915
HONTORIA DE VALDEARADOS, LA CUNA

Hontoria de Valdearados

Villa con ayuntamiento en la provincia, audiencia territorial y capitanía general de Burgos (14 leguas), diócesis de Osma (7 leguas) y partido judicial de Aranda de Duero (3 leguas). 

Situada en un llano de más de 2 leguas de circunferencia, bien ventilada en todas direcciones; el clima es sano y las enfermedades algunas calenturas en otoño. 

Tiene 60 casas de un solo piso cada una, construidas de piedra y adobes, poco cómodas y aseadas, forman un  regular cuerpo de población y sus calles, aunque sin empedrar, son buenas, hallándose en el centro de aquélla una plazuela cuadrada de corta extensión. […]

La escuela de primeras letras está establecida en una casa particular que para este uso legó un vecino del pueblo; a ella concurren sobre unos 60 alumnos de ambos sexos, cuyos padres pagan al maestro la retribución de 52 fanegas de trigo y 40 cántaros de vino. […]

Diccionario Madoz, 1845-1850.

Balbina Barbero Gil nació el día 31 de marzo de 1915 en un caserío denominado el Coto de Quintanilla de Ricuerda, situado en el pueblo burgalés de Hontoria de Valdearados. Allí vivían sus padres, Juan Barbero Gonzalo, encargado de la labranza, y María Gil Gómez.

 Hontoria de Valdearados, vista general.

 Hontoria, iglesia de San Esteban Protomártir.


 Ermita del caserío del Coto de Quintanilla.

 Casa donde vivió Balbina, en el Coto de Quintanilla.


Una inscripción en las casas del Coto de Quintanilla recuerda al padre de Balbina:
"AÑO DE 1921. Juan Barbero"

A los pocos días de nacer, un 5 de abril, Balbina recibió las aguas del bautismo en la iglesia parroquial de Hontoria.

“En el día 5 de abril de mil novecientos quince, yo el infrascrito cura párroco de la iglesia de San Esteban Protomártir, única parroquial de esta villa de Ontoria de Valdearados, diócesis de Osma, bauticé solemnemente en ella y puse por nombre Balbina a una niña que había nacido a las tres de la mañana del treinta y uno del mes anterior.

Es hija legítima de Juan Barbero, natural de Oquillas, y María Gil, natural de Tubilla del Lago, y vecinos de esta de Ontoria, casados in facie eclesiae.
Es nieta por línea paterna de Anastasio Barbero, natural de Nebreda, archidiócesis de Burgos, y Fernanda Gonzalo, natural de Oquillas, y por la materna de Marcelo Gil, natural de Tubilla, y Tomasa Gómez, natural de Villalvilla.

Fue su padrino, a quien advertí el parentesco espiritual y obligaciones contraídas, Pedro Aguilera Rejas, soltero, natural de esta villa, hijo legítimo de Ignacio y Emeteria, naturales y vecinos que fueron de esta misma villa. 

Y para que conste lo firmo fecha ut supra.

Heraclio Arandilla.”



Su niñez y juventud transcurrieron entre el Coto de Quintanilla y Hontoria. Siendo moza solía visitar la ermita de San Antonio de Padua, que se encuentra en la carretera que une Hontoria con Quemada. Las mozas que no tenían novio ni pretendiente solían rezarle al santo:

San Antonio bendito,
tú eres ingrato,
yo no tengo ningún novio
y algunas tienen cuatro.

Balbina tuvo dos hermanos mayores que ella, llamados Lorenza y Victoriano, nacidos en 1911 y 1913, respectivamente. 

Balbina, de niña, con sus hermanos.

Lorenza casó en 1935 con Pudente Martín Ruiz. En agosto de 1950 emigraron a Salta (Argentina), acompañados por sus hijos Rafael y Mari Tere. En aquellas lejanas tierras se quedaron a vivir para siempre.

Victoriano contrajo matrimonio con Arcadia María Martínez. Tuvieron tres hijos, llamados Patrocinio, Ángela y Antonio. Victoriano sucedió a su padre, Juan Barbero, como encargado del Coto de Quintanilla de Ricuerda, después de su jubilación.

1945
BODA CON ISIDRO LÓPEZ SANTOS Y TRASLADO A PEDRAJAS

El 10 de febrero de 1945, a los 29 años de edad, Balbina contrajo matrimonio en la iglesia de su pueblo con Isidro López Santos, de 31 años,  natural y vecino de Arandilla, un pueblo muy cercano a Hontoria, sus términos colindantes. Tal vez fueran las dificultades propias de la posguerra las que retrasaron un poco su matrimonio.





Isidro, hijo de Desiderio y Eduviges, había nacido en Arandilla, el día 15 de mayo de 1913, festividad del santo patrón de los labradores. Pasó su niñez y juventud entre Arandilla y el Coto Valverde, en el que trabajaba realizando labores agrícolas.


Los dueños del Coto de Quintanilla, donde el padre de Balbina, Juan Barbero, trabajaba como encargado, eran familia de don Hilario de la Fuente, a la sazón dueño de la finca llamada la Dehesa, en las cercanías de Pedrajas, junto a la carretera de Alcazarén. Don Hilario andaba buscando un matrimonio joven para vivir y trabajar en la Dehesa. Al poco de casarse, Isidro y Balbina aceptaron el ofrecimiento, cogieron sus pocos enseres y se vinieron a vivir a Pedrajas de San Esteban.



Casa de la finca Dehesa en Pedrajas de San ESteban.

En la Dehesa de don Hilario nacieron sus dos hijos, Javier y Fuencisla, en los años de 1945 y 1947 respectivamente. Isidro se dedicaba a labores agrícolas, con turnos para regar, porque no había fluido eléctrico suficiente. Se regaba a hilo, abriendo y cerrando las tornas de las eras con azadón. Vivían en una de las casas de la finca. Como tenían buenos corrales, un amigo de don Hilario llevaba allí algunas veces toros bravos.




Javier y Fuencisla, de niños.

1948
VALVIADERO, AGREGADO DE OLMEDO

Hacia el año 1948 don Juan Represa y López de Bustamante, casado con doña Carmen Cortés Fernández, dueño entonces de parte del caserío de Valviadero, agregado al Ayuntamiento de Olmedo, les ofreció trabajo y allí se marcharon a vivir con sus dos hijos.





Al poco tiempo don Juan Represa vendió sus posesiones de Valviadero a don Luis Salgueiro Gómez, conservando una pequeña finca llamada la Dehesa de Valviadero, a mitad de camino entre Pedrajas y Alcazarén, destinada desde antiguo al pasto de los ganados. En esa época se roturaron sus prados para dedicar en lo sucesivo la tierra a la agricultura. Se construyeron viviendas para las familias de los trabajadores de la finca y para las estancias temporales de los señores. 

Allí fueron a parar Isidro y Balbina, con sus hijos, junto con otras familias de la zona. Aunque todos los hombres trabajaban en el campo, cada uno tenía un cometido especial: Isidro era el hortelano, sabido es que a don Juan Represa le encantaba la huerta; Félix Acebes, casado con  María, era el tractorista; Florentino, natural de Olmedo, casado con Isia, el encargado. De Alcazarén estuvieron con ellos Matías y Marcela, Desiderio y Carmen, Julián Ruiz y Petra Gozalo, Zacarías y Segunda. También mantuvieron buenas relaciones con Simón Conde y Consta Cabrero, en aquellos tiempos guardas de la finca de Doña María, situada frente a la Dehesa de Valviadero, del otro lado de la carretera.



Finca de la Dehesa de Valviadero, con restos de la antigua capilla de Nuestra Señora del Carmen.

En la Dehesa de Valviadero solían pasar los veranos don Juan y doña Carmen, acompañados siempre por alguno de sus hijos, Eduardo, Pedro, Manolo, Jose María y Jesús, con sus respectivas familias. Con tantas personas veraneando en esta casa de campo, no es extraño que llegaran a tener  hasta seis muchachas de servicio trabajando para ellos. 

Para que todos los habitantes del caserío pudieran oír misa los domingos y fiestas de guardar, se edificó una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora del Carmen, cuya bendición se celebró el 10 de mayo de 1953, domingo:
“El Obispo de Ávila, doctor don Santos Moro, ha realizado visita pastoral al barrio anejo de Valviadero, en el que administró el sacramento de la Confirmación a los niños del referido barrio de esta villa. El Prelado llegó acompañado del teniente de alcalde de Olmedo, don Manuel Díez Santander y otras representaciones. Actuaron de padrinos en la ceremonia don Luis Salgueiro Gómez y su esposa, doña Valentina Martín, que al final obsequiaron a los niños y autoridades.
Posteriormente el Obispo de Ávila, en la finca denominada “La Dehesa de Valviadero”, propiedad de los señores de Represa, inauguró y bendijo una capilla para que puedan oír misa empresarios y productores allí residentes. También administró la Confirmación a los hijos de los productores de la finca. Don Juan Represa y López de Bustamante y su esposa, que actuaron de padrinos, obsequiaron al Prelado y séquito con un almuerzo.” 

[Diario Regional, 13 de mayo de 1953]
Entre los niños confirmados en la nueva capilla se encontraba Francisco Javier López, el hijo de Isidro y Balbina, y Mª Luisa Aceves, hija de Félix, el tractorista, y María. El obispo de Ávila estuvo acompañado en estas ceremonias por don David Conde Arapiles, cura de Hornillos, a cuya parroquia se encontraba anexionada la iglesia de Valviadero. Para colocarlo en lo alto de la capilla fue Isidro a por un campanillo a uno de los conventos de Olmedo. Todos los domingos iban con el carro a Hornillos, a por don David, para que dijera misa en la capilla.

Los niños de la Dehesa de Valviadero acudían a la escuela de Pedrajas  a pie. Llevaban la comida  y comían unas veces en casa de la señora Lucía Romo, la madre de Daniel, Nisio, Chon y Sixto García; otras en casa de la señora Angelita Herrero, la madre de Doroteo, Faustina,  Fili, Teodoro, Paco y Ángel de Pablos; posteriormente, en casa del señor Victoriano Mate, el Chacho, en la Plazuela del Hospital, al lado de la casa del señor Manolo, el Herrero.

 Primera comunión de Javier, 1954.

Primera comunión de Fuencis, 1956.

En octubre de 1954 se inauguró en Pedrajas una academia de enseñanza media con el título de Nuestra Señora de Sacedón, en virtud de un convenio establecido entre el Ayuntamiento, la Parroquia y los padres de los alumnos. El Ayuntamiento ofertó cuatro becas de estudios para las personas menos pudientes, seleccionando a Luis Ortega, Carlos Miguel, Rusbel Arranz y Francisco Javier López Barbero. Las becas ofertadas por el Ayuntamiento eran tres, pero entre las cuatro familias se comprometieron a financiar una más, a razón de 50 pesetas al mes cada uno.

Cuando Javier ingresó en la Academia, empezó a hacer el recorrido desde la Dehesa de Valviadero hasta Pedrajas solo, ya que la hora de entrada era antes que el comienzo de la escuela. Hacía el viaje en bicicleta de caballero, pedaleando con las piernas por debajo de la barra, como solían hacer los chicos cuando todavía no llegaban a los pedales sentados en el sillín de la bici. Javier continuó estudiando en Pedrajas hasta el año 1961, en que se cerró sus puertas la Academia. A partir de entonces tuvo que ir a estudiar a Íscar y, posteriormente, a Valladolid.

La concesión de esta beca a su hijo obligó y al mismo tiempo animó a Balbina e Isidro a cambiar de domicilio. En el verano de 1956 trasladaron su residencia a Pedrajas, a una casa comprada a Julio Romo, situada en la calle del Monte, en el barrio de San Juan, conocido popularmente como Corea. Coincidiendo con este cambio de domicilio, Isidro empezó a trabajar para don Luis Cano Lozano en la finca La Manteca.

1957
PEDRAJAS, MAJUELO DE LA MANTECA

Don Rufino Cano de Rueda (Pedrajas 1868, Segovia 1942), eminente abogado, político  y fundador del diario “El Adelantado de Segovia” construyó en lo alto de una cotarra, junto a la carretera de Íscar, una casa de campo para el descanso de su familia. En las tierras de alrededor plantó un extenso majuelo con variedad de árboles frutales: manzanas de todas las clases, ácidas, dulces, de invierno; peras y perillos; ciruelas, cerezas, guindas y picotas; membrillos, acerolos y almendros; junto a la casa, un nogal. Dicen en el pueblo que a este lugar le pusieron por nombre “La Manteca”, porque se daban en ese lugar unos garbanzos muy buenos, tan suaves como la manteca.

En esta finca de La Manteca, también conocida como el majuelo de don Rufino, empezaron a vivir Isidro y Balbina en el  año 1957. Isidro se ocupaba de cultivar las viñas, los árboles frutales y las tierras de labor que los Cano poseían en el Monte y en el Cotarrón. Había que sembrar, cultivar, segar y recolectar; para la siega se contrataba gente generalmente de fuera.





En el majuelo había variedad de uvas, tempranas, moscateles y de otras clases, que luego se vendían, muchas veces a Melchor Sánchez, el Bejarano, para hacer vino. Balbina salía a vender uvas, manzanas o membrillos con un carrucho, por las calles de Pedrajas e Íscar. Los almendros se vareaban en otoño y posteriormente se separaba la semilla de su vaina. 

Cuando vivía doña Felisa, la mujer de don Rufino, venían a veranear a La Manteca todos los hijos, luego menos; los que más acudían eran doña María y don Luis. Mientras se encontraban en el pueblo, mandaban todos los días, desde Segovia, un ejemplar de El Adelantado. Para estar al fresco por la noche había en el Majuelo dos cenadores: uno nada más entrar en la finca, a la derecha; otro, en lo alto, a la izquierda de la casa. 












Alrededor del año 1975 la finca La Manteca pasó a ser propiedad de Jesús Herrero García, vecino de Íscar, dueño de la carpintería Jher. Con objeto de dedicar las tierras a la agricultura, ordenó arrancar las cepas de las viñas y la mayoría de los árboles frutales. También reformó ampliamente la casa principal, dotándola de terraza de verano, jardines y campo de golf.

1978
LA JUBILACIÓN

Al cumplir los 65 años, el 15 de mayo de 1978, se jubiló Isidro. El matrimonio dejó de vivir en La Manteca y volvió a su casa de Pedrajas, en la calle del Monte. Allí fueron transcurriendo los años... 

 Casa de Isidro y Balbina en la calle del Monte, número 3.

Isidro y Balbina en el corral de su casa.

Isidro acompañado por el señor Félix Sanz, "Garrapo".

Isidro falleció en una residencia de Valdestillas (Valladolid) el día 31 de julio de 2005. Balbina siguió en su casa unos años más, hasta ingresar en la Residencia “Hogar Betania”, de Pedrajas, el 7 de julio de 2010. 

El mismo hogar en que hoy, 31 de marzo de 2015, martes, celebra el centenario de su nacimiento, rodeada de familiares y amigos, hermanas y compañeros de la residencia, autoridades y vecinos de Pedrajas, el pueblo que la acogió para siempre hace ya sesenta años.

 Fuencis y Carlos con sus hijas y nietos, año 2012.


Balbina, Fuencis, Cristina y Carla: cuatro generaciones de mujeres.
27 de agosto de 2012. 

 Balbina, Javier, Alfonso, Rodrigo y Nicolás: otras cuatro generaciones.
7 de abril de 2013.

 Balbina con su hijo Javier y familia, 7 de abril de 2013.

 Los cuatro bisnietos de Balbina: Rodrigo y Nicolás, Gonzalo y Carla.
7 de abril de 2013.

 Balbina, con sus hijos Javier y Fuencisla, el día que cumplió los 99 años.

Balbina con sus sobrinos y bisnietos, 27 de agosto de 2012.

Celebración del 99 aniversario de Balbina, con sus hijos y compañeras de la Residencia.