martes, 27 de octubre de 2026

ROCÍO VICENTE / HIJA DE ANDREÍTA...Y FOTÓGRAFA DE LA NATURALEZA

LA MIRADA 

DETRÁS 

DEL 

OBJETIVO


Rocío Vicente Capa

Amante de los animales, la caza y la naturaleza; basta conocerme solo un poco para saberlo. A pesar de haber estudiado Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y de dedicarme profesionalmente a algo que no tiene nada que ver con todo esto, con los años descubrí mi verdadera pasión: la fotografía.

Y si esta afición me ha llevado a descubrir nuevos rincones y animales, hay un lugar que siempre ha estado muy presente en mi vida: Pedrajas de San Esteban. Yo soy de Alcazarén, pero las calles de Pedrajas de San Esteban me han visto crecer. Mi madre, Andreita, y mis abuelos, Seve y Andrea, vivieron durante buena parte de su vida en la conocida «plaza de Corea». Son recuerdos y lugares que forman parte de mi historia y que, de una manera u otra, también han hecho que este entorno siempre me haya resultado cercano. Y, curiosamente, el paso de los años no ha hecho más que mantener ese vínculo: hoy vivo aquí y, además, comparto mi vida con un pedrajero. 

Por eso, esta exposición tiene para mí un significado especial. Muchas de estas fotografías están hechas en un entorno que conozco y al que he ido aprendiendo a mirar de una manera diferente con el paso de los años. Un paisaje que, de una forma u otra, siempre ha estado cerca.

Han sido muchas horas, unas con mejores resultados que otras; momentos únicos en el campo, algunos grabados en la retina y otros inmortalizados con mis cámaras; frío, lluvia y calor; días para olvidar y otros para recordar. También la mezcla de frustración por no conseguir aquello que iba buscando y la satisfacción de ver recompensadas las horas invertidas, que nunca fueron horas perdidas.

Empecé simplemente haciendo fotos y aprendiendo de manera autodidacta a manejar una cámara. Con el tiempo terminé fascinada por el corzo: sus rutinas, las distintas etapas de su vida, su comportamiento y complejidad y la capacidad que tiene para sorprenderte cada vez que sales al campo.

Cada fotografía que forma parte de esta exposición es el reflejo de una experiencia vivida. Cada fotografía es mucho más que una imagen: es el recuerdo de un momento irrepetible que la naturaleza decidió regalarme. Detrás de cada imagen hay madrugones, esperas interminables, fracasos, aprendizaje y, sobre todo, un profundo respeto por el animal y por el entorno en el que vive.

Todo ello ha dado como resultado una galería infinita de imágenes, entre las que me ha costado mucho elegir solo unas pocas. Esta exposición, preparada con mucho cariño, pretende mostrar de un vistazo las distintas etapas de la vida del corzo y acercaros a un animal tan conocido como, en muchas ocasiones, desconocido.

Ojalá, al recorrer estas fotografías, podáis contemplar al corzo con los mismos ojos con los que yo aprendí a hacerlo: con paciencia, admiración y respeto.

Si has llegado hasta aquí, te doy las gracias por venir y por dedicar unos minutos a compartir esta pasión conmigo. De parte de una simple aficionada a la fotografía, Rocío.

Os invito a seguirme en mis redes; de vez en cuando podréis ver un poquito más de este y otros animales de la zona.

 Facebook: RVC Fotografía / Instagram: @rvc.fotos


No hay comentarios:

Publicar un comentario