Por ANTONIO CABREJAS MARTÍN
No es, para los pedrajeros, un día cualquiera. Es un referente especial de nuestro calendario anual como pueblo, aunque cada año caiga en una fecha diferente. Y, aunque todavía haga frío invernal, viene a ser como el fin del invierno y el comienzo de la primavera.
Pero, otra característica de Sacedón, es que en este día hay una convocatoria familiar, ya no en la intimidad de las casas sino al aire libre de nuestro hermoso pinar: un privilegio que no tienen muchos pueblos de Castilla y León.
Y ¿quién nos convoca a este encuentro, el más numeroso y concurrido de nuestro pueblo, de Pedrajas? La devoción a Nuestra Señora de Sacedón, parte de nuestra fe cristiana católica (incluso de muchos que habitualmente no asisten o participan de las celebraciones en nuestra iglesia parroquial).
SACEDÓN es el nombre propio que damos los de Pedrajas a María, la Madre del Señor, de Cristo, que es el centro de nuestra fe religiosa y de nuestra esperanza, que se apoya en la certeza de lo que hemos visionado y vivido durante la Semana Santa: su muerte y su resurrección: la victoria sobre la inevitable muerte (el viernes santo…) que también nos llegará a nosotros en su momento.
Esta devoción y este día festivo de nuestro pueblo, el lunes de Pascua, nos conecta humana y culturalmente con nuestros antepasados y con nuestra infancia que lo vivieron y vivimos con unos sentimientos especiales. (Es la fe de nuestros mayores…) Es un día en el que recordamos también, y de un modo especial, a nuestros seres queridos fallecidos en los últimos años y con quienes compartimos tantas veces la alegría que comer tan a gusto.
Tener la oportunidad de vivir el Día de Sacedón es una suerte que no tienen todos los pedrajeros que viven afuera, en otros lugares de la provincia, de España, y menos en el extranjero. En mi caso, como ya os dije hace dos años, es una bendición: por la distancia (casi 8.000 kilómetros y unas once horas en avión…), por tantos años en Ecuador (ya más de cincuenta) y por los recuerdos hermosos de niño, como monaguillo. Cierto que no he venido expresamente por este día, pero si he hecho coincidir mis vacaciones en España para coincidir e incluir la celebración de este día especial.
Es un día en que nuestros mayores y enfermos, que con frecuencia acuden a la intercesión cercana de la Virgen de Sacedón para sobrellevar dignamente esta etapa de su vida, viven presencialmente o desde sus casas con interés y emoción particular.
Venir a Pedrajas y no visitar Sacedón, bajar a la fuente de su manantial, y también rezar una salve a la Virgen, es incompleto y casi incomprensible. Sacedón ya es parte de nuestra identidad como pueblo.
Por todo eso os invito a todos a disfrutar sanamente esta jornada con la bendición de la Virgen para seguir con fortaleza hacia un porvenir mejor en todos los aspectos para nuestras familias y nuestro lindo pueblo de Pedrajas de San Esteban.

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